Sí, eres un absurdo. Hace muchos años que dejamos de ser patéticos permitidos, no hay vuelta de hoja para los momentos criminales. Déjalo pasar, no hay nada peor que lamentarse mientras lamemos nuestra propia podredumbre. Absurdo, eso eres, absurdo y patético; sabes que los criminales vivimos a salto de mata, ¿quién te crees tú para estacionarte en la autocompasión?
Creo que estoy pensando en voz alta
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